Nuestra máxima prioridad es satisfacer al cliente a través de entregas tempranas y continuas de software valioso.
Los requisitos cambiantes son bienvenidos, incluso en las etapas finales del desarrollo. Los procesos ágiles aprovechan al cambio para ofrecer una ventaja competitiva al cliente.
Entregamos software que funciona frecuentemente, entre un par de semanas y un par de meses. De hecho es común entregar cada tres o cuatro semanas.
Las personas del negocio y los desarrolladores deben trabajar juntos diariamente a lo largo de todo el proyecto.
Construimos proyectos en torno a individuos motivados. Dándoles el lugar y el apoyo que necesitan y confiando en ellos para hacer el trabajo.
El método más eficiente y efectivo de comunicar la información hacia y entre un equipo de desarrollo es la conversación cara a cara.
La principal medida de avance es el software que funciona.
Los procesos ágiles promueven el desarrollo sostenible. Los patrocinadores, desarrolladores y usuarios deben poder mantener un ritmo constante.
La atención continua a la excelencia técnica y el buen diseño mejora la agilidad.
La simplicidad es esencial.
Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de la auto-organización de los equipos.
A intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre cómo ser más eficaces, a continuación mejoran y ajustan su comportamiento en consecuencia.